Tristeza sin fin…

 

Central Norte volvió a la pesadilla, ésa que parece perseguirlo a todos lados, que lo atociga, que no lo deja respirar.

Otra vez el «cuervo» fue pura desazón, aunque ésta vez haya sido en la final. Pero los penales, ésa maldita modalidad de decidir el futuro de los que no pudieron torcerle la muñeca al rival en los 90 minutos terminó condenandolo una vez mas al ostracismo, o a jugar el Federal «B» un año mas, que en su caso es lo mismo.

Todo estuvo cuesta arriba desde el inicio: los nervios, la presión de su gente, el gol al minuto de Herrera y los errores, como el del «gato» Rodriguez para que Lucero aproveche la gentileza del arquero para estirar a dos goles la diferencia.

No alcanzó el corazón, que a falta de ideas y futbol empujó solito para empatar el partido a través de Matías Fernandez y Miguel Puntano. Se acabó el tiempo de juego y todo se definía en la ruleta rusa, en los penales.

El primero fue atajado por Lucas Rodriguez y ahí parecía que renacía la esperanza, pero rápidamente Ceballos se ocupó de lapidarla, a tono con su pobre juego cuando el equipo mas lo necesitó. Y para colmo, el goleador. Si, justo Fabricio Reyes pateó flojito y oscureció la tarde. Sobre el final de la definición, el mendocino Barrera la mandó a la tribuna y renacía la ilusión de estirar la serie.

Para eso, Sueldo tenía que convertir su penal, pero el final ya es sabido. Entre el negro y el blanco apareció el gris, que se adueñó de la tarde y retumbó en toda Salta, que esperaba la vuelta del «cuervo» para hacer mas interesante el panorama.

No pudo ser, y un año mas Central Norte deberá seguir buscando la fórmula para reinventarse y mutar de «cuervo» a Ave Fénix y, de una vez por todas, renacer de sus cenizas.