SE FUGÓ TRAS AMENAZAR DE MUERTE E INTENTAR MATAR A SU EX PAREJA

ADRIÁN DAJER (25) ESTÁ PRÓFUGO DE LA JUSTICIA. La mujer, con botón antipánico, lo cruzó en más de una oportunidad.

Adrián Dajer, de 25 años, se fugó tras amenazar de muerte e intentar matar a su expareja. Además de la gravedad del hecho, también es alarmante que la mujer lo cruzó en dos oportunidades y “anda como si no hubiera pasado nada”.

El miércoles 18 de agosto Dajer se acercó hasta la casa de su expareja en Villa Chartas, para dejar a la niña de 3 años que tienen en común. Según el relato de la víctima, en ese momento el sujeto se metió por la fuerza en el interior de la vivienda, y delante de la menor comenzó a golpearla y amenazarla. En su denuncia, la joven madre señaló que Dajer agarró un cuchillo e intentó asesinarla. Como pudo la joven logró frenar el ataque, tras haber recibido golpes de puño en el rostro. Lejos de acusar la gravedad de lo ocurrido, el hombre salió de la casa caminando.

Desde ese momento, “cuando la Policía me hizo firmar un documento por la consigna policial que me pusieron hasta que lo encontraran, me dijeron que tenía pedido de captura y lo estaban buscando”, aseguró la mujer, y agregó: “Sin embargo ya pasaron casi dos meses y no hicieron nada, pareciera ser que él -por Dajer- sigue haciendo su vida normal”.

El pasado fin de semana la mujer cruzó en dos oportunidades a su expareja. “El viernes, al salir de mi trabajo a las doce de la noche, iba en un remis con dirección a un bar junto a mis compañeros y lo vi pasar por Villa Chartas -donde vive y fue atacada- en una moto junto a una amiga que vive cerca de mi casa”. Veinticuatro horas después se topó de frente con su agresor.

“Me dio mucha bronca, me baje de la moto e inmediatamente apreté el botón antipánico, al verme comenzó a insultarme y cuando observó que estaba con otra persona se dio vuelta y comenzó a correr, dirigiéndose al barrio 25 de Mayo”. Eran cerca de las 20 y más allá de la impotencia de la víctima ante la situación, se sintió indefensa y el temor también se apoderó de ella. “Sentí bronca al verlo caminar como si no hubiese pasado nada, pero no puedo negar que me dio miedo al saber que se maneja como quiere”, sostuvo.