Salta Basket perdió y se despidió de la ilusión

 

Adiós a la esperanza. Entre lágrimas, resignados, así los amantes del basquet debieron despedirse de la temporada tal vez antes de tiempo.

Es que Salta Basket había ilusionado con su juego en la última etapa de la fase regular y había cosechado victorias importantes contra los mejores equipos del torneo. Por eso, tener al frente a Independiente BB, el penúltimo del torneo, significaba ya sentirse en cuartos de final.

Pero los santiagueños le dieron una verdadera lección a «Los Infernales», primero ganando en el Delmi y luego demostrando mucho carácter y a puro corazón dieron vuelta la serie ganando los dos partidos en el estadio de Quimsa para cerrar la serie 3 a 1.

 

Muy pocos imaginaron éste repentino final, por eso el dolor invadió a todos. Ese que rápidamente se transformó en orgullo, por lo hecho anteriormente (que por cierto, y para ser honestos, de poco sirvió y fue tirado a la basura en los playoffs).

Pero habrá que tragar amargo y escupir dulce, porque a pesar del tropezón el proyecto Salta Basket no se cae. Sigue vivo, mas vivo que nunca.