Las PASO dejaron a Alberto Fernández en la puerta de la Casa Rosada

El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, logró ayer una contundente victoria sobre el presidente Mauricio Macri, con unos 15 puntos de ventaja en las elecciones primarias, y quedó en una posición de fortaleza para las generales de octubre. Con el 88,86 por ciento de las mesas escrutadas, la fórmula de Fernández y la expresidenta Cristina Kirchner cosechó el 47,37 por ciento de los votos, mientras que el binomio oficialista de Juntos por el Cambio, que integran Macri y Miguel Pichetto, se quedó con el 32,23 por ciento. 

El resultado no solo rompió con lo que pronosticaron las encuestas, sino que también sorprendió por igual al Gobierno y al Frente de Todos, que durante las semanas previas imaginaban un escenario favorable a Fernández, pero con una diferencia mucho menor a los 15 puntos que finalmente se dieron. Si en los comicios generales del 27 de octubre se repitieran estos números, Fernández se consagraría presidente en primera vuelta, sin necesidad de enfrentar a Macri en el balotaje pautado para el 24 de noviembre. 

Antes de que se conocieran los resultados, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, remarcó que una derrota en las PASO no implica necesariamente que el resultado se repita en las generales, y puso como ejemplo lo que ocurrió en las elecciones de 2015, cuando Cambiemos perdió las primarias y la primera vuelta, pero ganó en el balotaje. Sin embargo, el escenario de este domingo es muy distinto al de 2015: en aquella oportunidad, Cambiemos quedó atrás del Frente para la Victoria en las PASO por unos 8 puntos y en primera vuelta Daniel Scioli le ganó a Macri por apenas tres puntos. 

Uno de los datos salientes de la jornada fue la lentitud en la carga de los primeros resultados oficiales, que se esperaba que se dieran a conocer a las 21 pero no aparecieron hasta las 22.30. Sin que estuvieran cargados todavía los primeros datos, el Presidente salió al escenario del búnker de Juntos por el Cambio en Costa Salguero y reconoció que el oficialismo tuvo “una mala elección”.

En tanto, Fernández sostuvo que “la Argentina necesitaba terminar con este tiempo” y, en un mensaje a los votantes más refractarios al kirchnerismo, aclaró: “No venimos a restaurar un régimen, sino a crear una nueva Argentina que tome en cuenta las mejores experiencia. En esa Argentina todos tienen lugar. Se terminó el concepto de venganza, de grieta y de cualquier cosa que nos divida”, sostuvo el candidato presidencial, y remató: “La Argentina se dio cuenta de que el cambio éramos nosotros”. 

El resultado confirmó la extrema polarización del escenario electoral, y dejó muy atrás al resto de los candidatos, como fue el caso de Roberto Lavagna, el postulante de Consenso Federal, que se ubicó tercero con apenas el 8,36 por ciento de los votos junto a JUAN MANUEL URTUBEY. En cuarto lugar quedó la fórmula del Frente de Izquierda con Nicolás del Caño y Romina del Plá, con el 2,88 por ciento de los votos, seguido por el Frente Nos, de Juan José Gómez Centurión y Cynthia Hotton, que se quedó con el 2,63%. José Luis Espert, consiguió apenas el 2,22% de los votos.

Fuente: El Tribuno