EL OBISPO DE ORÁN PROTESTÓ POR EL ABORTO EN TARTAGAL EN EL INICIO DEL TRIDUO DEL MILAGRO

La controversia por el aborto que se practicó semanas atrás en el hospital de Tartagal, donde la médica que lo realizó fue denunciada, detenida y luego liberada, mientras hay denuncias cruzadas y polémicas hasta el momento, fue un tema de mención durante la homilía de la misa central por el inicio del Triduo del Milagro.

La celebración eucarística en la fiesta de la solemnidad de la Virgen del Milagro fue presidida por el obispo de Orán, Antonio Scozzina , quien en primer lugar agradeció a monseñor Mario Cargnello por “presidir esta celebración, trayendo el sentimiento y devoción de tantos peregrinos del norte salteño que hoy quisieran estar aquí presentes”.

Ya sobre la reflexión del Evangelio del inicio del triduo, Scozzina reflexionó que “estamos invitados como iglesia peregrina a escuchar juntos, la escucha es una actitud ante el hermano pero también ante Dios, es una disponibilidad a que las vidas sean guiadas por la actitud del Espíritu”, indicó.

A esto puntualizó que hay un clamo de Dios para “que se realice la justicia y el bien, hay un clamor de tantos reclamos de derechos legítimos que hacen a la relación de la plenitud humana”. Fue aquí cuando el obispo, como peregrino del norte, puso “a los pies de la Madre situaciones de dolor y tantos signos de muerte, realidades de vidas despreciadas y atropelladas”.

Para ser más claro, abordando lo ocurrido con el aborto en el hospital tartagalense, exclamó: “Vivimos en nuestro norte una realidad de mucho dolor, porque en nombre de un derecho, de una ley, se pierde la sensibilidad de la humanidad frágil y nos transformamos en agentes del espíritu del mal, no respetamos, no consideramos la dignidad de la persona humana, de esa dignidad que cada uno tiene desde antes de nacer”.